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| Las técnicas
quirúrgicas mínimamente invasivas aportan ventajas respecto
a la cirugía abierta tradicional, aumentando la satisfacción
y la comodidad del paciente, que se reintegra antes a su vida normal,
con menos complicaciones, reduciendo especialmente las infecciones quirúrgicas
postoperatorias. El margen de seguridad en el abordaje de cada patología
es mayor, produce una tasa menor de reingresos, redunda en una más
correcta asignación y adecuación de recursos, mejorando
nuestra eficiencia.
La llegada de la cirugía endoscópica ha modificado la enseñanza de la cirugía, haciendo necesaria la adquisición de nuevas habilidades, como son: la coordinación ojo/mano, la visualización del campo quirúrgico en monitores, la ausencia de una tercera dimensión y el desarrollo de una nueva forma de sentir el tacto. Todo ello implica nuevos conocimientos y hábitos de trabajo, y hace imprescindible nuestra adaptación y la del entorno quirúrgico donde se desarrolla dicha actividad. La cirugía endoscópica requiere un periodo de aprendizaje largo, en el que deben implicarse los hospitales docentes y las unidades experimentales. Así como en la cirugía laparoscópica básica, la difusión ha sido relativamente rápida entre el personal de staff de los hospitales y en consecuencia la posibilidad de enseñarla a sus MIR, no ha ocurrido lo mismo con la endoscópica avanzada, escasa en muchos centros, con escaso personal médico capacitado para realizarla y enseñarla. Por ello, la Sociedad Americana de Cirujanos Gastroenterólogos en sus requisitos de capacitación de MIR, recomienda su creación y valora la necesidad de un programa docente en esta nueva tecnología durante el período de residencia, exigiendo la capacitación del profesorado. De igual forma, el Colegio Americano de Cirujanos, proporciona unas pautas formativas para acreditar a sus miembros en nuevas tecnologías, incluyendo un programa educativo definido en tecnología y recomienda su capacitación a profesores expertos, recordándoles la necesidad de renovación regular de sus “privilegios quirúrgicos”. Por tanto, la creación de unidades de adiestramiento es absolutamente necesaria y oportuna, pero es costosa y compleja, necesitando personal cualificado (cirujanos, enfermeras, veterinarios), material docente de alta tecnología (simuladores, torres de laparoscopia...) y uso de animales de experimentación. En nuestra Comunidad Autónoma, desde Septiembre de 2003 se inició la creación de un Centro de Formación en Cirugía Laparoscópica que pudiera abarcar a todas las especialidades quirúrgicas. Durante los años 2003-2005, se han desarrollado cursos básicos de entrenamiento en suturas y anastomosis y técnicas básicas en laparoscopia y neuroendoscopia para MIR del Hospital Universitario Valdecilla y de otros hospitales de fuera de la comunidad. También se han realizado cursos de laparoscopia avanzada en cirugía digestiva, urológíca, ginecológíca y pediátrica dirigidos a cirujanos de Cantabria y de otras Comunidades, que han gozado de gran aceptación. La misión del Centro es la mejora del conocimiento y el adiestramiento en las técnicas de cirugía mínimamente invasiva, mediante la realización de actividades de formación del más alto nivel dirigidas a profesionales de nuestra comunidad pero abiertas al ámbito nacional e internacional. Entre sus objetivos pretende: 1. Proporcionar a los MIR y profesionales de plantilla
de nuestra comunidad un plan de formación que permita potenciar
en nuestra comunidad, programas asistenciales y de investigación
de calidad en cirugía guiada por imagen y convertir a nuestras
Instituciones sanitarias en centros de vanguardia en este campo. |